BlogSu página web

Diseño de páginas web: qué incluye y cómo se hace un sitio serio

Por Saúl Flores

Bocetos de diseño de páginas web sobre una mesa de trabajo con lápiz y regla

Le cotizaron una página y no sabe qué está comprando. Es normal. Las propuestas hablan de secciones, de diseño y de entregas. Pocas dicen qué trabajo hay detrás de cada cosa. Y casi ninguna dice de quién será el sitio al final. El diseño de páginas web es un servicio con partes definidas. Cuando usted sabe cuáles son, la conversación cambia. Ya no pregunta cuánto cuesta. Pregunta qué incluye. Y pregunta si el sitio es suyo. Esas dos preguntas valen más que cualquier descuento.

Este artículo es para el dueño que todavía no pide propuestas. Explica qué partes tiene el servicio. Compara un sitio propio con uno en renta. Por lo que pasa con el tiempo. Y recorre los pasos de un proyecto serio desde su silla. Qué recibe usted en cada uno. Y qué revisa. Si ya decidió y busca a alguien cerca, hay otra guía. Lea qué revisar antes de contratar en Monterrey.

Qué incluye un servicio de diseño de páginas web

Una página no es un solo trabajo. Son varios, hechos por la misma persona o por varias. Cuando una propuesta se ve barata, casi siempre falta alguno. Estas son las partes que un servicio completo tiene que cubrir:

  • Entender el negocio. Quién es su cliente, cómo llega y qué pregunta antes de llamar.
  • La estructura. Qué secciones lleva la página y en qué orden.
  • Los textos. Escritos para que el cliente llame, no solo para describir.
  • Las fotos. Tomadas en su negocio. O elegidas con criterio, si no hay qué fotografiar.
  • La construcción. Que la página exista, abra rápido y se lea en el celular.
  • Que lo encuentren en Google. Con su nombre y con su giro, en su ciudad.
  • La entrega. El sitio completo, a su nombre.
  • El mantenimiento. Quién corrige, cuánto cuesta cada año y si el sitio es suyo.

Si una propuesta no menciona alguna de estas partes, pregunte por ella. No siempre falta. A veces está incluida y nadie la escribió. Pero cuando falta, usted la va a pagar después. En tiempo, en dinero o en clientes que no llamaron.

Diseño de páginas web con mantenimiento o en renta

La octava parte es la que más falta. Lo veo cada vez que un dueño me trae otra cotización. Casi ninguna incluye mantenimiento ni soporte anual a un precio razonable. Y casi todas esconden otra cosa. El proveedor se queda con el sitio como propio. Y le cobra al dueño una renta mensual por usarlo. La renta no siempre aparece en la primera hoja. Aparece en el segundo mes, como un cargo que “ya venía”.

Eso cambia todo lo demás. Un sitio rentado no es suyo aunque lleve su nombre. Si deja de pagar, desaparece. Si quiere cambiar de proveedor, no se lleva nada. Y cada corrección pequeña se cobra aparte. El contrato es de renta, no de servicio.

Antes de firmar hay que dejar dos cosas claras. Si el sitio es suyo o rentado. Y qué incluye el soporte de cada año. Si la respuesta a la primera tarda, ya tiene la respuesta. Un proveedor que entrega el sitio como suyo lo dice sin rodeos.

Qué incluye el diseño de páginas web para salir en Google

Aquí hay una confusión que conviene deshacer. Cada sitio que entrego sale preparado para su búsqueda principal. Su nombre y su giro, en su ciudad. Eso va dentro del trabajo de construcción. No es un extra, y no debería cotizarse aparte.

Lo que sí cotizo aparte es otra cosa. Preparar la página para que salga por muchas búsquedas distintas. No solo por “dentista en San Pedro”. Por cada tratamiento y cada duda que la gente teclea. Eso es un trabajo continuo, con meses de por medio. Google lo explica en su guía para aparecer en las búsquedas. Dice qué necesita encontrar en una página. Un sitio bien hecho se lo da desde el primer día. Para su búsqueda principal.

Si le cotizan “salir en Google”, pregunte cuál de las dos es. Si es la primera, tiene que venir incluida. Si es la segunda, tiene que decir para qué búsquedas.

Diseño de páginas web en renta o propio: qué pasa con el tiempo

Las cotizaciones se comparan el día que llegan. El sitio se vive durante años. Por eso esta comparación no mira el precio de hoy. Mira lo que pasa después, en los momentos que sí llegan.

Momento Sitio en renta Sitio propio
El primer año Se paga cada mes, aunque nada cambie Se pagó una vez; el soporte se acuerda aparte
Quiere cambiar un horario Se pide y se espera; puede tener cargo Lo hace el soporte o usted, con sus accesos
Deja de pagar un mes La página se apaga La página sigue en línea
Cambia de proveedor Se va sin nada; empieza de cero Se lleva el sitio completo
El negocio crece Se agrega lo que el molde permita Se construye lo que haga falta
Algo falla un sábado Depende del contrato de renta Depende del acuerdo de soporte

Leída así, la tabla explica por qué una renta parece barata. Se compara un mes contra un proyecto completo. Pero nadie tiene un sitio un mes. Lo tiene años. Multiplique la renta por los años que piense tenerlo. Compare otra vez.

Cuándo una plantilla es suficiente

Hay casos claros. Un negocio que abre el mes que entra. Un proyecto temporal, con fecha de cierre. Un servicio de una sola página, con horario y dirección. En esos casos, un molde en renta cumple. Y gastar más sería un error. Lo importante es saber que se rentó un molde. Y tener fecha para salir de él.

Cuándo conviene la creación de sitios web a la medida

Cuando el negocio ya tiene prestigio. La página tiene que estar a su altura. Cuando los clientes llegan recomendados y buscan antes de llamar. Cuando lo que vende necesita explicación, no solo dirección y horario. Y cuando el sitio va a durar años, no meses. Ahí la renta se vuelve la opción cara. Y el molde, la opción que no lo representa.

La regla de la renta

Esta es la regla que uso al leer cotizaciones con un dueño. Si el sitio se cobra por mes, es renta. Si se cobra una vez y el soporte por año, es compra. No hay tercera opción, aunque la propuesta use otras palabras. “Licencia”, “plan” y “suscripción” son renta.

La regla tiene una excepción. Cuando el negocio necesita existir este mes, sin presupuesto para más. Ahí una renta corta tiene sentido. Con una condición: fecha de salida escrita desde el principio. Renta sin fecha de salida es renta para siempre. Y para siempre es mucho más caro que un proyecto.

Aplíquela a la cotización que tiene enfrente. Busque la palabra “mensual”. Si aparece, pregunte qué pasa cuando deja de pagar. La respuesta le dice qué está comprando.

Cómo se hace: el desarrollo de páginas web visto desde su silla

Casi todas las propuestas describen el proceso desde el proveedor. Diseño, construcción, entrega. Aquí va al revés. Qué recibe usted en cada paso, y qué tiene que revisar. Porque un sitio no se hace solo del lado del proveedor.

Antes del diseño web: los textos que usted manda

Los dueños me mandan textos escritos por ellos. Y casi siempre están bien escritos. Describen el negocio, la historia, los servicios. Pero no hacen que el lector haga algo. No llevan a dar clic en llamar o en cotizar. Son textos para leer, no para actuar.

Eso no es un defecto suyo. Es la diferencia entre conocer el negocio y escribir para vender. Lo que usted manda es la materia prima. Convertirlo en un texto que haga llamar es parte del servicio. No es corregir su redacción. Es cambiarle el propósito. Si el proveedor pega sus textos tal cual, no hizo esa parte.

Los pasos, y lo que usted revisa en cada uno

  1. Reunión. Usted cuenta cómo llegan sus clientes y qué preguntan. Revise que el proveedor haya preguntado más de lo que habló.
  2. Boceto de estructura. Recibe un esquema simple: qué secciones y en qué orden. Revise que la primera sección responda la pregunta más frecuente.
  3. Textos. Recibe los textos para leer. Revise que cada sección termine pidiendo algo: llamar, cotizar, agendar.
  4. Fotos. Recibe la selección. Revise que ninguna sea de archivo donde podía ir una suya.
  5. Construcción. Aquí espera. Pida una fecha, no un “pronto”.
  6. Revisión. Recibe el sitio en su propio celular. Revise cada sección de arriba abajo, sin saltarse ninguna.
  7. Ajustes. Con un número de rondas acordado desde el principio. Revise que sus cambios entren en esas rondas.
  8. Entrega. Recibe el sitio completo a su nombre. Revise que puede entrar sin pedirle nada a nadie.

Si una propuesta junta los pasos dos, tres y cuatro, desconfíe. Es la señal de que no habrá estructura ni textos propios. Solo un molde con sus datos. Y un molde no necesita conocer su negocio.

Una decisión que tomo casi siempre en el paso dos

En el boceto, los dueños piden una galería de fotos. Casi siempre la quito. En su lugar pongo sus redes sociales dentro del sitio. Cada foto que sube a redes aparece sola en la página.

La razón es simple. Una galería fija queda vieja el día de la entrega. Nadie vuelve a subir fotos a la página. Pero a las redes sí suben, porque es fácil. El sitio aprovecha ese hábito en vez de pedir otro. Cuando reciba su boceto, pregunte qué pasa con las fotos nuevas. Si contesta “me las manda y las subo”, será una galería vieja. Y una galería vieja dice que el negocio se detuvo.

Cómo se nota el diseño de páginas web profesionales cuando ya está en línea

Todo lo anterior se resume en una pregunta al proveedor. Pida ver un sitio que haya entregado hace más de un año. No uno recién terminado. Uno con tiempo. Si sigue en línea, actualizado y funcionando, hay mantenimiento detrás. Si se ve abandonado, ya sabe qué le espera al suyo.

Ábralo desde su celular, no desde la computadora. La encuesta del INEGI sobre internet en los hogares lo dice claro. En México, la gente se conecta sobre todo desde el celular. Es donde lo van a ver sus clientes. Y donde un sitio descuidado se nota primero.

Tres cosas que se ven en un minuto

Primero, que abre antes de que termine de leer el nombre. Si tuvo tiempo de dudar, tardó. Segundo, que las fotos son del lugar, no de archivo. Se nota en las caras y en las paredes. Tercero, que la última publicación de redes es de este mes. Si es del año pasado, el sitio se congeló.

Haga la prueba con ese sitio de más de un año. Si pasa las tres, hay método y hay mantenimiento. Si no pasa, fue un molde que nadie volvió a tocar. Esa prueba tarda unos minutos y evita años de renta.

Qué hacer antes de pedir propuestas

Tome la lista de ocho partes del principio. Cópiela en una hoja. Cuando reciba una propuesta, marque cuáles cubre y cuáles no. Haga lo mismo con la segunda. Ahora sí se pueden comparar. No por el precio. Por lo que incluyen. Una propuesta con seis partes no es más barata. Es incompleta.

Después, busque la palabra “mensual” en cada una. Y haga a cada proveedor las dos preguntas de la renta. ¿El sitio es mío? ¿Qué incluye el soporte de cada año? Con la lista y esas dos preguntas, ya no compra a ciegas.

¿Ya tiene una cotización en la mano? Léala conmigo en vorticeweb.com.mx. Vamos parte por parte: lo que trae y lo que no.

¿Su página está a la altura de su negocio?

Vea cómo trabajamos y qué incluye una página hecha para usted.

Ver cómo trabajamos