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Agencia de diseño web: los 7 errores que se cometen al elegir una

Los errores al contratar no se notan el día de la firma. Se notan meses después. Cuando hay que cambiar un horario y nadie contesta. Cuando se deja de pagar un mes y la página desaparece. O cuando quiere cambiar de proveedor y descubre que no tiene nada. Elegir una agencia de diseño web es elegir un trato de años. No solo quién le entrega un sitio.
Este artículo junta los siete errores que más se repiten. Para cada uno, cómo lo nota el cliente cuando ya es tarde. Y cómo se evita en la primera llamada. Después, las preguntas que separan a una agencia seria de una vendedora. Y un caso real, en anónimo. Para ver cómo se ve un sitio bien decidido. ¿Todavía no sabe qué incluye el servicio? Empiece por qué incluye un sitio bien hecho.
Los 7 errores al elegir una agencia de diseño web
Ninguno de estos errores es de gente descuidada. Son de gente ocupada. Y de gente que confía, que es lo normal. Que confió en una propuesta bien presentada. Y no tenía con qué compararla. Aquí está esa comparación.
Error 1: elegir la agencia de diseño web por el nombre, sea agencia de desarrollo web o agencia de páginas web
“Agencia de desarrollo web”, “agencia de páginas web”, “estudio”. Suenan a equipo, oficina y respaldo. A veces lo son. A veces es una persona con un nombre comercial. Y a veces es una oficina de ventas que subcontrata todo. El nombre no dice quién va a construir su sitio. Ni quién le va a contestar dentro de un año.
Lo digo desde el otro lado. Yo trabajo solo. Quien cotiza, construye y atiende después es la misma persona. No lo cuento como ventaja. Lo cuento para que haga la misma pregunta a cualquiera. Si son diez, ¿cuál de los diez? Si es uno, ¿qué pasa cuando se enferma?
Cómo lo nota usted. Pide un cambio. Lo atiende alguien que no conoce el proyecto. Cómo se evita. Pregunte quién construye y quién atiende después. Con nombre y apellido. Si la respuesta es “el equipo”, insista hasta tener un nombre.
Error 2: elegir de una lista de “mejores agencias”
Google está lleno de listas. “Las diez mejores agencias de la ciudad”. Casi todas son directorios donde la agencia pagó por aparecer. O artículos escritos por una de las agencias de la lista. No son evaluaciones. Son anuncios con forma de ranking. Nadie abrió los sitios para hacer la lista.
Cómo lo nota usted. La agencia “mejor calificada” entrega lo mismo que las demás. Cómo se evita. Ignore las listas. Pida el teléfono de un cliente con un año de sitio. Y llámelo. Una llamada con un cliente real vale más que cualquier ranking. Una agencia con clientes contentos da el teléfono sin pensarlo.
Error 3: contratar a la que hace de todo
Página, redes, anuncios, video, logotipo, fotografía. Todo en un paquete. Suena cómodo. El problema es que cada cosa la hace bien alguien distinto. Una agencia que ofrece diez servicios suele dominar uno. Y los otros nueve los subcontrata o los improvisa.
Google tiene una guía sobre cómo contratar ayuda para las búsquedas. Advierte de quien garantiza resultados. Y de quien no explica qué va a hacer. Aplica igual para todo el paquete. Cómo lo nota usted. El sitio quedó bien y las redes abandonadas. O al revés. Cómo se evita. Contrate el sitio con quien hace sitios. Lo demás, después y por separado.
Error 4: firmar sin fecha ni rondas de cambios
Una propuesta sin fecha de entrega no es una propuesta. Es una intención. Y sin número de rondas de cambios, el proyecto nunca termina. Ni para usted ni para la agencia.
Cómo lo nota usted. El proyecto lleva cuatro meses en “ya casi”. Cómo se evita. Fecha de entrega por escrito. Y cuántas rondas de cambios incluye antes de que se cobren aparte. Dos o tres es razonable. “Las que hagan falta” es una promesa que nadie cumple. Y suele terminar en una factura sorpresa.
Error 5: pagar sin entregables por etapa
Pagar todo al inicio deja a la agencia sin prisa. Pagar todo al final deja a la agencia sin confianza. Lo que funciona es pagar por etapas. Con algo que ver en cada una. Cuáles etapas, ya lo dice la guía de qué incluye el servicio. Aquí lo que importa es lo que no debe aceptar:
- Un anticipo grande y “el resto al final”.
- Pagos por fecha, sin nada que revisar.
- Un pago “por avance” que nadie le muestra.
Cómo lo nota usted. Pagó la mitad. Lleva dos meses sin ver nada. Cómo se evita. Cada pago, contra algo que pueda abrir y revisar. Si la agencia no puede dividirlo así, pregunte por qué.
Error 6: suponer que hay respaldo
Este es el error que más me duele ver. Llegan dueños que dejaron de pagar el dominio. O el lugar donde vivía la página. Por olvido, por cambio de tarjeta, por un correo sin abrir. La mayoría de las veces, la página se perdió. Completa. Y cuando pregunto por el respaldo, casi nunca hay. Nadie lo hizo. Ni la agencia ni el dueño. Lo que sigue es un rediseño desde cero. Años de página, fotos y textos. Se van por un pago olvidado.
Cómo lo nota usted. El día que la página desaparece. Y no hay de dónde recuperarla. Por eso, al cerrar un proyecto, entrego una copia completa del sitio. Al dueño, en su propia computadora. Y le digo dónde guardarla. No porque desconfíe de mi propio servicio. Porque el día que se olvida un pago, solo queda esa copia.
Cómo se evita. Pregunte quién guarda el respaldo, dónde y cada cuánto. Y pida una copia del sitio completo al cerrar. Si la agencia dice que “eso se guarda solo”, no se guarda. Y si una agencia no entrega lo pagado, hay a quién acudir. Profeco recibe quejas en línea por servicios no entregados.
Error 7: no preguntar cómo se cobran los cambios después
Este error se descubre al año, no al firmar. El sitio ya está entregado. El dueño quiere “mejorar unos detallitos” de una sección. Me lo piden seguido. Y casi siempre lo piden pensando que es cosa de cinco minutos. Que se cobra casi nada, o nada. En realidad, cambiar los detalles de una sección es rediseñar la sección. Se toca la estructura, los textos y la vista en celular.
No es culpa del dueño. Nadie le dijo cómo se cobran los cambios después de la entrega. Y esa conversación, a destiempo, se siente como abuso. De los dos lados. Cómo lo nota usted. Pide “un detallito” y recibe una cotización. Cómo se evita. Pregunte, antes de firmar, cómo se cobran los cambios después. Por hora, por sección, por paquete anual. Cualquiera de las tres es válida. Lo que no es válido es no saberlo.
Qué preguntar antes de contratar a una agencia de diseño web
Los siete errores se descartan con siete preguntas. Hágalas en la primera llamada, no después de firmar. Con cada una va la respuesta que delata calidad. Y la señal de alerta.
| Pregunta | Respuesta que delata calidad | Señal de alerta |
|---|---|---|
| ¿Quién construye mi sitio y quién me atiende después? | Un nombre y un apellido para cada cosa | “El equipo”, sin nombres |
| ¿Me puede dar el teléfono de un cliente con un año de sitio? | Un nombre y un teléfono, sin pensarlo | “Por privacidad no” o un cliente de hace un mes |
| ¿Qué hacen ustedes mismos y qué subcontratan? | Una respuesta honesta, aunque subcontraten algo | “Todo lo hacemos aquí” para diez servicios |
| ¿Cuál es la fecha de entrega y cuántas rondas incluye? | Una fecha y un número | “Depende” y “las que hagan falta” |
| ¿Contra qué se hace cada pago? | Boceto, textos, sitio en celular, entrega | Un anticipo y el resto “al final” |
| ¿Quién guarda el respaldo y me dan copia al cerrar? | Sí, dónde y cada cuánto | “Eso se guarda solo” |
| ¿Cómo se cobran los cambios después de la entrega? | Por hora, por sección o por paquete, dicho ahora | “Eso lo vemos cuando pase” |
No hace falta que la agencia conteste perfecto las siete. Hace falta que conteste sin incomodarse. Y si dos agencias contestan bien cinco de siete, mire cuáles fallaron. Las preguntas seis y siete pesan más. Son las que se cobran al año. Gana la que las contestó. Una agencia seria ya tiene estas respuestas. Ya se las preguntaron antes. La que se molesta, no las había oído. Y eso también es información. Si no soporta siete preguntas, no soportará un cambio después.
Un centro de formación médica y su agencia de diseño web
¿Qué enseñan aquí y puedo entrar yo? Con esas dos preguntas llega el visitante de un centro de formación. Está en Puebla y ofrece diplomados a médicos. Ese visitante no es un paciente. Es un médico que decide si invierte meses en formarse ahí. Y que compara con otros centros, desde el celular, entre consultas.
El sitio abre con los programas, no con la historia del centro. Son tres diplomados, cada uno con su página. Antes del contacto va el perfil de ingreso. Quién puede entrar y qué necesita. Después, testimonios de quienes ya cursaron. Y al final, las dudas de un médico antes de inscribirse. La historia del centro está en el sitio. Pero no ocupa la primera pantalla. Ese orden responde las preguntas del visitante conforme las hace. ¿Qué enseñan? ¿Puedo entrar yo? ¿A quién le funcionó? ¿Qué más necesito saber?
Lo que aplica a su negocio es el método, no las secciones. Cuando revise un sitio entregado por esa agencia, no mire los colores. Mire el orden. ¿La primera sección responde la primera pregunta del cliente de ese negocio? Si el orden tiene lógica, la agencia entendió el negocio. Si el orden es el de siempre, no preguntó nada. Inicio, quiénes somos, servicios, contacto.
Las “mejores agencias de diseño web” según Google no son una lista
Cuando teclea “mejores agencias de diseño web”, Google le da rankings. Ya vimos qué son. Pero hay una forma real de usar Google para elegir. Busque el giro de su negocio en su ciudad. Abra los sitios que salen primero. Fíjese en cuáles funcionan bien en el celular. Y pregunte a esos negocios quién les hizo la página.
Eso es una recomendación real. Viene de un sitio que ya trabaja, no de un directorio pagado. Y le dice algo que ningún ranking dice. Que esa agencia entregó algo que Google muestra. Y que un negocio como el suyo sigue usando.
Por dónde empezar con las propuestas que tiene
Tres pasos, en orden:
- Tome la tabla de siete preguntas. Mándela por escrito a cada agencia que considere. Antes de la llamada, no durante. Así contestan con calma y usted compara por escrito.
- Llame al cliente que cada agencia le dio. Pregunte una sola cosa. ¿Qué pasó la primera vez que pidió un cambio?
- Aplique la prueba del orden. ¿La primera sección responde la primera pregunta del cliente de ese negocio?
Guarde las respuestas de todas en una sola hoja. Al lado de cada una, anote qué le dijo su cliente. Esa hoja es su decisión. Y dentro de un año, es su contrato.
Con eso, la elección deja de ser por precio o por presentación. Es por respuestas. Y las respuestas se cumplen o no. Las presentaciones, no.
Preguntas frecuentes
¿Conviene una agencia de diseño web grande o una chica?
Conviene la que conteste las siete preguntas con nombres, fechas y entregables. El tamaño no lo garantiza. Una agencia grande puede tener más manos y más rotación. Una chica, más atención y menos respaldo. Pregunte, no suponga.
¿Cuánto debe durar un proyecto de página web?
Semanas, no días ni años. Un sitio con textos y fotos propias no sale en una semana. Y seis meses de “ya casi” es un problema de rondas. La fecha se acuerda al inicio, con su material ya entregado.
¿Puedo cambiar de agencia a la mitad del proyecto?
Sí, si pagó por etapas y recibió algo en cada una. Ese algo se lo lleva. Si pagó todo por adelantado sin entregables, cambiar es empezar de cero. Por eso el error 5 es tan caro. No por el dinero. Por lo que no se puede llevar.
¿Ya tiene dos o tres propuestas? Llévelas a una llamada en vorticeweb.com.mx. Las pasamos por la tabla, pregunta por pregunta.
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